JARABE DE CLOWN
NUESTRA HISTORIA ALLÁ POR EL 2011
Autores: Eme Eyzaguirre, David Castañeda, Milagros Mosqueira
Escrito en julio de 2011 en Lima – Perú.
Cuando empezamos el viaje de Jarabe de Clown éramos 5 jóvenes con muchas ganas, pero sin experiencia. Lo que para muchos era ingenuidad infantil, para nosotros fue un motor inagotable que hasta hoy nos impulsa a sacrificarlo todo por lograr un verdadero cambio, a unirnos a pesar de nuestras diferencias por un ideal común. Debemos admitir que el impulso inicial no fue nuestro. El empujón nos lo dieron nuestros primeros amigos/pacientes del hospital. Desde ese momento nos fue imposible dejar de anhelar un cambio. Tocar la vida de personas, y ver como las nuestras se iban transformando. Compartir con ellos ese deseo de amar a la humanidad, sin importar las apariencias, forjando una conexión sincera que sólo se logra desde la esencia de cada ser humano.
Vimos cómo nos transformábamos al aprender a poner nuestros corazones en nuestras narices, cómo nuestras miradas cambiaban, de miradas perdidas a miradas amables, como aprendíamos a dar un verdadero abrazo, cómo comenzamos a entregar nuestra alma sin más interés que compartir nuestra humanidad con los demás. Somos sumamente diferentes: estudiamos desde ingeniería hasta música… venimos de distintos distritos, nos gustan distintas cosas y tenemos miles de hobbies. Pero siempre nos unió ese deseo, esa locura, esa visión de un mundo cada vez más feliz, más sensible, más sincero y solidario. El deseo de construir un mundo que sienta, que escuche, que crea, que comparta y ame sin juicios.
Desde nuestro primer día junto a nuestros amigos del Hospital del Niño fuimos partícipes de la inexplicable cercanía entre niño y payaso. Los reencuentros, los desencuentros, los juegos, las promesas, la esperanza y el compromiso. Comenzamos dedicando un par de horas a la semana, pero poco a poco dejaron de ser suficientes. Las invitaciones a albergues, comedores populares, colegios y asentamientos humanos no se demoraron en llegar. Y nosotros, emocionados, no dudamos en atenderlas. Nos dimos cuenta de que necesitábamos más manos -o mejor dicho, más narices- y empezamos a abrir talleres. Los talleres fueron otro mundo, nos dimos cuenta que al compartir nuestro proceso con los demás, sumábamos más agentes de cambio, gente que se transformaba y transformaba su entorno. Y así, nos dimos cuenta que no éramos los únicos con ese sueño y abrimos las puertas a más convocatorias. Luego vino la Navidad y las intervenciones urbanas. La demanda de tiempo se hacía cada vez más evidente. Y el compromiso se acrecentaba. Los sacrificios eran cada vez más necesarios; cambiamos las reuniones, las fiestas, los días de playa, los almuerzos familiares y el descanso dominguero, por las asambleas, capacitaciones, charlas, conversatorios, jornadas, y cualquier actividad que pueda mejorar la calidad de nuestro trabajo. Decidimos darle la vuelta a nuestra juventud. Lo que para muchos era una debilidad, para nosotros es una fortaleza. Es lo que nos motiva a seguir para lograr ser los compañeros ideales, para ser el abrazo preciso, para ser el Jarabe indicado.
Actualmente venimos visitando semana a semana el albergue Mundo Libre, que recibe a niños y niñas con problemas de consumo de drogas y maltrato. Nuestro objetivo es recuperar su inocencia, devolverles la capacidad de juego, hacerles recordar que aún siguen siendo niños y que tienen derecho a serlo. Es increíble ver como cada vez se atreven a más. Cómo su imaginación les va despegando los pies del piso cuando nos toman de la mano. Cómo dejan de pelearse para empezar a crear juntos nuevos mundos.
Nuestra meta es ser un referente institucional de transformación social a través del clown que interactúe con otras instituciones a nivel nacional e internacional. Por ello, apuntamos a profesionalizarnos aún más, sistematizando nuestras actividades, elaborando proyectos sostenibles y creando experiencias exitosas y replicables. Actualmente trabajamos sin descanso por conseguir nuestra formalización. Nuestro ideal no es inalcanzable. No pretendemos crear un mundo perfecto, pero sí un mundo feliz. Creemos en el poder de una sonrisa sincera y pretendemos seguir demostrándolo sin descanso. El tiempo que pasamos juntos es irremplazable, así como lo es una mirada de amor sincera y gratuita. Y es así, que podemos decir que los mejores momentos de nuestras vidas los hemos pasado junto a extraños. Estamos totalmente convencidos que el tiempo invertido y las ganas puestas en esto no son en vano. Nuestra intención de generar una verdadera transformación en la sociedad, luchar contra la indiferencia, el conformismo, la dejadez, la falta de aprecio a la vida y la tristeza mediante el clown, es posible.
En el 2023, Jarabe de Clown se expande con más propuestas de conexión para explorar las artes con humor y amor. Te invitamos al Espacio Jarabe, donde el juego, la sensibilidad y el arte se entrelazan con la misión de impulsar la conexión humana desde las artes. Generamos experiencias y espacios lúdicos, conscientes y sostenibles que nos permitan explorar y expresarnos sanamente en el amor y en la libertad del sentir.

